LA DESINFORMACIÓN MATA

ENTRE LA MUERTE DIGNA, EL SUICIDIO ASISTIDO Y LA EUGENESIA
8 de marzo de 2021

LA DESINFORMACIÓN MATA

Manuel Briceño[1] tenía 36 años, era un hombre alto, delgado, hacía ejercicio con regularidad y no tenía comorbilidades. Trabajaba como empleado en un almacén de ropa.  Debía ir al trabajo para conservarlo y aunque intentaba cuidarse contra el Covid-19, entre sus compañeros de labores había algunos que no le prestaban atención al virus. Varios señalaban que todo se trataba de una patraña con fines comerciales y económicos.

Adquirió la enfermedad porque uno de sus colegas los contagió en la empresa. Tomó remedios caseros y un antibiótico que le recomendaron pues lo que tenía era “una gripa que se la pasaría rápido”. Se fue complicando y los síntomas se transformaron en los típicos de una neumonía con fiebre, malestar general, dolor de cabeza y mucha tos no productiva. Cuando la dificultad respiratoria ya era excesiva decidió consultar. Muy tarde; a los dos días de hospitalización tuvieron que intubarlo, colocarlo en un respirador y trasladarlo a una unidad de cuidado intensivo (UCI). Los médicos del Hospital San Blas lucharon por su vida durante dos meses; el fin de semana pasado el virus ganó la batalla.

Lee el artículo completo ingresando a nuestro portal principal dando click aquí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *